Con el paso de los años, los servicios de salud han evolucionado en todos los aspectos. Las pruebas de detección se han vuelto más precisas. Se están descubriendo nuevas vacunas. Es necesario consultar a tiempo para prevenir una amplia gama de enfermedades, especialmente en niños y recién nacidos. Si es padre primerizo y no tiene mucha experiencia en el sector, las visitas de control pueden ayudarle a cuidar mejor la salud de su hijo.
Por qué son importantes las visitas de control?
Las visitas de control ayudan a los padres a realizar un seguimiento del desarrollo y crecimiento temprano de su hijo. Durante estas visitas, se les informa sobre cuánto ha crecido su hijo desde la última visita. Los padres pueden aprovechar la oportunidad para hablar con el pediatra en detalle sobre el comportamiento social, los patrones de aprendizaje, los hábitos de sueño y alimentación, y otros hitos del desarrollo del niño. Además, las visitas de control también incluyen las vacunas programadas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los niños son muy susceptibles a enfermedades contagiosas como el sarampión y la tos ferina en sus primeros años. A medida que las guarderías y las escuelas comienzan a reabrir, la amenaza puede aumentar significativamente. La vacunación oportuna ayuda a proteger a sus bebés de 14 enfermedades (incluyendo el sarampión y la tos ferina) que son muy prevalentes en Estados Unidos.
Cuál es el mejor momento para realizar las revisiones de bienestar?
Según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), el primer control de bienestar de su recién nacido debería realizarse idealmente entre dos y cinco días después de su nacimiento. Las visitas deben realizarse de forma rutinaria hasta que el niño cumpla tres años. Después de la primera visita, las siguientes deben programarse cuando el niño tenga dos, cuatro, seis, nueve, doce y dieciocho meses. Idealmente, el bebé debería visitar al pediatra al menos seis veces durante su primer año. Después de los tres años, una visita al año suele ser suficiente. Una vez que cumple cinco años, debe consultar con un médico anualmente hasta los dieciocho. Durante la primera visita, el pediatra suele revisar si hay signos de ictericia o dificultades para alimentarse. Pesará al bebé y medirá su perímetro cefálico. Se encargarán de cualquier examen de detección que el hospital pudiera haber pasado por alto. Durante las visitas posteriores, el pediatra suele hacer preguntas médicas generales, responder a sus preguntas y monitorear otros hitos del desarrollo. Además de estas visitas, puede programar visitas adicionales si necesita orientación sobre la dieta del niño.
Son seguras las visitas de control pediátrico en este momento?
La respuesta es sí. Incluso con la crisis de COVID-19, las clínicas de atención primaria suelen ser más seguras que las clínicas de atención de urgencias y los hospitales. Los CDC han recomendado que las clínicas pediátricas programen las visitas de control pediátrico y de control pediátrico en horarios diferentes. También se les ha indicado que tengan salas de espera separadas para ambas categorías. En un momento en que la pandemia ya ha puesto en riesgo la salud humana, no querrá que su recién nacido se pierda sus vacunas esenciales. Si desea programar una visita de control pediátrico para su bebé en San Antonio, Texas, no busque más: A Thru Z Pediatrics es la solución. Ofrecemos servicios de pediatría para recién nacidos en nuestro centro médico en Stone Oak.





