No existe un manual de instrucciones que te guíe para superar los desafíos de criar a un hijo; la mayoría de los padres aprenden a base de ensayo y error. Por lo tanto, criar a un hijo puede ser emocionalmente agotador, especialmente si el pequeño tiene un problema de desarrollo neurológico como el TDAH. El TDAH o trastorno por déficit de atención e hiperactividad es una de las afecciones más comunes que afectan a los niños en todo el mundo, afectando a casi uno de cada diez niños. Los niños con TDAH tienen poca capacidad de atención y no pueden permanecer quietos por mucho tiempo. Desafortunadamente, esto puede afectar sus vidas en casa, en la escuela y en otras etapas de la vida. Este blog te guiará sobre cómo manejar los síntomas del TDAH en niños:
Qué es el TDAH?
El TDAH es un trastorno neurológico que se caracteriza por poca capacidad de atención, hiperactividad e incapacidad para controlar el comportamiento impulsivo. Existen tres formas de TDAH:
1. TDAH inatento
2. TDAH impulsivo e hiperactivo
3. 4. Una combinación de hiperactividad e inatento
Todas las edades y grupos socioeconómicos son susceptibles al TDAH, y los primeros síntomas se manifiestan en la primera infancia. El ruido de fondo o la presencia de demasiada gente cerca pueden distraer fácilmente a los niños con TDAH, lo que les dificulta concentrarse y les hace olvidar fechas importantes, tareas e incluso plazos.
Maneras de controlar el TDAH
1. ¡Haz ejercicio!
Los niños con TDAH se benefician de la actividad física porque puede mejorar la función cerebral mediante la producción de dopamina y endorfinas. Puede ayudar a controlar otros síntomas del TDAH al aumentar la resistencia y la concentración. Por lo tanto, se recomienda incluir cualquier tipo de actividad física o deporte en la rutina diaria de su hijo.
2. Divide las tareas complejas en tareas más pequeñas y alcanzables
Los niños con TDAH suelen tener problemas de concentración. Por lo tanto, dividir la tarea en tareas más pequeñas y sencillas puede beneficiar a los niños con TDAH y ayudarlos a concentrarse mejor en su trabajo. Por ejemplo, si quiere que tiendan la cama antes de limpiar su habitación, pídales que lo hagan. Luego, cuando terminen, asígnenles otra tarea. No los regañe si pierden el interés en una tarea o se van; recuérdeselo con amabilidad y dales tiempo extra para terminarla.
3. Evite enojarse
En ocasiones, puede sentir los efectos de los episodios esporádicos de hiperactividad de los niños con TDAH o su propensión a atascarse en una tarea durante horas. No pierda la calma; respire hondo y busque oportunidades para interactuar con ellos. Su actitud tranquila animará a su hijo a expresar sus sentimientos de forma saludable. Reconozca sus esfuerzos con frecuencia, especialmente después de que complete una actividad desafiante, ya que esto aumentará su confianza y moral, y lo inspirará a lograr objetivos aún más desafiantes.
4. Capacitación en Habilidades Parentales
La capacitación parental es la técnica de manejo del TDAH menos apreciada que recomiendan los pediatras. En definitiva, el TDAH es un trastorno con el que se nace y del que no se puede escapar. Por lo tanto, si un niño tiene TDAH, es crucial enseñar a los padres a comprender su conducta. Esto evita que los padres arremetan excesiva e innecesariamente contra sus hijos y fomenta un entorno que fomenta el desarrollo en lugar del castigo.
5. Musicoterapia
La música es una forma de arte que las personas suelen usar para expresar sus emociones. Tiene propiedades curativas, además de ser terapéutica. La música puede tranquilizar y calmar a quien tiene dificultades para controlar sus emociones, haciéndole sentir mejor. La musicoterapia para el TDAH se centra en las razones fundamentales de los signos conductuales de la enfermedad. Puede ayudar a los niños con TDAH mejorando sus habilidades sociales. Combinarla con medicamentos y otras terapias produce los mejores resultados.
6. Terapia Conductual
¿Sabías que cada niño con TDAH piensa de manera diferente? Como resultado, diversos esquemas de recompensa y castigo son eficaces para los niños con TDAH. La terapia conductual busca desarrollar esquemas de recompensa y castigo específicos para el niño con TDAH. También implica proporcionar al joven momentos de descanso estratégicos para evitar que su cerebro se sobrecargue de información, lo que resulta en nuevos episodios de falta de atención.
7. Terapia Ocupacional
La terapia ocupacional es un campo de práctica en auge en el TDAH. Los terapeutas ocupacionales trabajan para mejorar la calidad de vida de sus pacientes, centrándose en los aspectos esenciales de la vida diaria. Estos incluyen mejorar el comportamiento, las habilidades organizativas, la autoestima y la autoexpresión en la escuela y en casa. Se anima a las personas que reciben terapia ocupacional a superar los desafíos para realizar las tareas rutinarias en el trabajo, lo que les ayuda a ser más independientes y a sentirse más satisfechos con sus vidas. Se enfatiza el valor del bienestar psicológico y emocional y se hace hincapié en mejorarlos mediante el uso de actividades terapéuticas.
8. Medicación
Adderall, Dexedrina y Ritalin son los medicamentos de venta libre más utilizados para el TDAH. Estos pueden ayudar a equilibrar la forma en que se comunica el cerebro de un niño. Estos psicoestimulantes ayudan a los niños a pensar con mayor claridad y a mejorar momentáneamente.





